Hermana  Cristina
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Ogíjares

 

Hermana Cristina
De postulante carmelita, con el "Niño Misericordioso".

 

En el Carmelo de Ogíjares (Granada)

En el Monasterio de la Sagrada Familia de Ogíjares (Granada) de Carmelitas Descalzas, entró Mª Cristina el 24 de Enero de 1921. Las dotes que llevó consigo, como ella decía: Pobre, ruda y enferma. Sin embargo, su comunidad la recibió con los brazos abiertos, sabían que Dios ponía en sus manos un alma grande.

"Ya soy toda de Jesús, Él es todo mi vivir".

El día de la Asunción de la Virgen, 15 de agosto de 1921, Mª Cristina, llena de gozo, tomó el hábito, adoptando el nombre religioso de Mª Cristina de Jesús Sacramentado. Profesó el día 20 de agosto del año siguiente. Este día grande escribía: "Ya soy tu esposa, oh! Bien mío, ¿quién más feliz que yo?."

El día 21 de agosto de 1925 hizo su profesión solemne.

 

 

 

"Y con Él, fija en la cruz: orar, callar y sufrir".

Pronto la fama de su santidad, de sus visiones y milagros llegó a estas tierras granadinas, y con ella... la dolorosa prueba de la contradicción.

Fueron muchos los dones extraordinarios que Dios le regaló. Éstos, le ocasionaron multitud de sufrimientos: desprecios, incomprensiones, persecuciones... también en su Comunidad, entre sus hermanas. En este tiempo, además, como en toda su vida, padeció innumerables enfermedades.

Siempre respondió Cristina con total entrega al Señor. A pesar de que sentía horror al sufrimiento, al dolor físico y moral, ella supo reconocer en todo la "mano de Dios" que "nos convida a amor por amor".

Confiaba en la misericordia de Dios que nunca niega su fuerza al que la pide y necesita. Las gracias extraordinarias de su oración, el inmenso amor de Dios que experimentaba, eran la fuerte de su extraordinaria fortaleza en el padecer, de su amor al sufrimiento que la identifica y une a su esposo Jesucristo.

Esta fue, sin duda, la actitud constante de la Hermana Cristina, mientras permaneció en nuestra tierra: decir "SÍ" a Dios, con todas las consecuencias, con toda la fuerza de su amor, y en circunstancias muchas veces muy dolorosas y nada fáciles.

Esta fue su "sabiduría": saber interpretar y asumir todos los acontecimientos de su vida -gozosos o dolorosos- desde el designio de amor de Dios, que SIEMPRE QUIERE EL BIEN DE SUS HIJOS, aunque a nosotros, muchas veces, nos parezca lo contrario.

Este "SÍ", es la RESPUESTA DE FE, DE AMOR Y DE ESPERANZA de todo aquel que quiere hacer de su vida "MORADA DE DIOS", "PRESENCIA DE DIOS", testimonio vivo del Dios Amor en medio del mundo.

"Aquí estoy - ¡oh Dios! - para hacer tu voluntad".

"Aquí está la esclava del Señor, hágase en mi según tu Palabra..."

Hermana Cristina
Cristina en el día de su toma de hábito
La hermana Cristina nos ofrece hoy un testimonio valiente. Como ella, digamos siempre Sí a Dios, aun en las noches más oscuras y lacerantes de la vida, con todo amor y confianza plena."
 
(Homilía clausura año conmemorativo del 25 aniversario de su muerte)

 

© Web Oficial de la Hermana María Cristina de Jesús Sacramentado. Carmelitas Descalzas de San Fernando, Cádiz. España